Monthly Archives: December 2006

Queridos Reyes Magos:

Todavía no sé muy bien quiénes sois, pero por lo que me
cuentan, espero que vosotros sí sepáis quien soy yo. Este año he sido muy buena
(cosa no muy difícil ya que sólo he tenido seis meses para hacer gamberradas).
Admito que aún despierto a mis padres varias veces por la noche y que algún día
me hago la remolona con la fruta, pero en general soy majeta. Por eso, espero
os portéis bien conmigo y me traigáis alguna cosilla.

Por si andáis faltos de ideas os digo algunas cosas que me
irían bien:

  • Pijama manta de 12 meses (que se abroche con cremallera para
    que no haga sudar tanto a mi padre cuando me lo ponga)
  • Botitas cómodas de la talla 17 para pasar calentita el
    invierno
  • Cualquier conjunto de ropa (ahora llevo la talla 6 meses,
    pero puede ser más grande, aunque ojo que cuando tenga un año ya será junio.
    Por cierto, he descubierto que la talla 12 meses y 1 año no son la misma. La
    segunda es más grande.)
  • Un libro que me enseñe los colores, las formas, los
    animales… y que pueda morderlo!
  • Un par de biberones grandotes (que los cereales no me caben
    en los pequeños!)

Os espero pronto, deseando que este sea el inicio de una
gran amistad.

Laura

 

Mandarina, mon amour

Hoy he vuelto al pediatra…. dos vacunas más que me han
?cascao?. Casi nada! Pero lo importante es que dice que estoy estupenda (como
si yo no lo supiese). Este mes me toca empezar a comer verdura: patata,
zanahoria y judía verde. Mi madre dice que está muy bueno, pero me da a mí que
cuando oye judía se le pone una cara rara. Disimula muy mal!

Lo que sí he descubierto con mi abuela esta semana es la
mandarina. No veáis como chupeteo los gajos que me da. Se me cae la baba
(aunque eso es algo que me pasa a menudo).

😀

Si tengo pies!!!

Pues sí, lo he descubierto hace sólo unos días. Ya intuía
que por ahí abajo había algo, pero no los había visto de cerca. Ahora no sólo
los he visto, los he catado! Y es que me llegan a la boca (dicen que antes de
nacer ya me pasaba, pero yo no me acuerdo).

Me gusta especialmente el dedo gordo y en la bañera
aprovecho para darle unos buenos chupetones. Como mis padres no quieren que me
haga ?la pipa? con la mano, yo lo respeto, pero del pie no hemos hablado, así
que tengo vía libre.

Adios maxicosi

Maxicosi… ese gran desconocido para todos los que no son bebés o los que no han tenido un hijo en los últimos años. Maxicosi, ¿acaso no había un nombre más ridículo para llamar a la sillita de los bebés? A ver, os cuento como va esto. Primero se va en cuco, también llamado capazo. Estiradita, durmiendo cada vez que se te pasea. Es ideal hasta que te aburres de ver la capota y el estampado de dentro. A mí, que soy cotilla precoz, me pasó a los dos meses y pillaba cada rebote que mis padres tenían que sacarme del carro y llevarme en brazos. Pero como entenderéis, con dos meses eres un retaco para pasar directamente a la silla de paseo. Básicamente, la espalda no te aguanta y no mola ir dándote golpes contra la barra frontal del carro. Para eso está la maxicosi, una silla intermedia que permite cotillear a los chafarderos de edad temprana. 

Bueno, pues esta semana, por fin mi madre ha visto que con la ropa de invierno (que no es floja como veréis en la foto) iba “rebutía” en la maxicosi y he pasado al siguiente nivel. Ya era hora, mama, por Dios! Si parecía La Masa en plena transformación. De buen rollito! 😉

Ya llega la Navidad

Sí, eso dicen, que ya llega la Navidad. Todavía no sé muy bien qué es, pero creo que me va a gustar. Por lo pronto ya he visto las calles con luces y un montón de muñecos y adornos en las tiendas. Me hago la longui cuando me lo enseña mi madre, pero cuando no me vigila, me embobo con las bombillas.

Además, he oído que es una época en la que la gente se regala cosas y yo espero pillar algo. Que no sea como el famoso calendario de adviento. Sí, por lo visto es un calendario que indica cuánto falta para Navidad. Cada día destapas una ventanita y detrás hay una chuche. Mis padres nunca habían tenido uno y este año, como estoy yo, pues soy la excusa. Pero soy la excusa de verdad, porque los tíos gula me enseñan como abren la ventanita, el número, el dibujo y toda la pesca, pero la chocolatina se la comen ellos. ¿Es que no hay calendarios de adviento de cereales sin gluten? ¡Qué injusticia!